Nos acomodamos y no avanzamos por temor a salir de nuestro medio conocido o zona de conford, estar conscientes en que debemos salir de esa zona de conford, zona de comodidad, de hábitos y de seguridad, para un cambio debemos conocer nuestro origen y nuestra visión y no enfocarnos solo en nuestro pasado y nuestro presente.
Las influencias negativas, la envidia y actitudes mezquinas de personas que no quieren que avancemos traen como consecuencia que nos detengamos y afecten las decisiones a tomar en torno a nuestra vida.
Debemos rodearnos de personas positivas que nos ayuden a creer en nosotros mismos, ya que somos los responsables de ejecutar las herramientas que radican en la potencialidad propia de cada ser humano para descubrir el propósito para el cual Dios nos formó.
El problema radica en el miedo que tenemos al fracaso y por ende nos limitamos a conformarnos con el hoy con lo que tenemos a la mano, con lo que día a día vivimos y nos volvemos conformistas y no le damos cabida a nuevas oportunidades.
Nuestra actitud debe ser productiva y enfocada en alcanzar lo que anhelamos y así desarrollar nuestro potencial, hablar y actuar como grandes emprendedores.
La decisión es personal y lo primero es poner mis sueños, metas, deseos y proyectos en las manos de Dios y el se encargará de quebrantar todo lo que nos limita a no avanzar.
Salir de nuestra zona de conford nos ayudará a nuevos cambios y aprender cosas nuevas
No hay comentarios:
Publicar un comentario